Recolectá, reportá y difundí información
Comentá noticias de otros medios
Contá tu historia, pintá tu aldea y sé universal
No hay cosa que haga, mujer, que no sea para conseguir tu amor: desde comprarte rosas hasta lavarme las patas.
Porque las profecías del mono toman su cauce, es que los hombres se envuelven en emisiones del estilo gran hermano y se fotografían dentro de jaulas, para ir aclimatándose nomás.
Breve poema que habla de la inerte envidia que experimentan lo cosificado frente a lo latente.
Aunque la ciudad nos golpee sin remedio, algunos no podemos huir, sin más.
Hoy no tengo forma, mi cuerpo no tiene sentido, refleja la calle y sin querer, la imita. Los comercios bajan las persianas y los hombres, en caravanas y columnas, huyen hacia lo periférico.